13 Sep 2018

CCC#15

CCC#15_Esther Rodríguez-Barbero

Esther Rodríguez-Barbeiro compartirá su proyecto en proceso WE CAN DANCE.

WE CAN DANCE es un acto de celebración, es un solo o un solo acompañado o más bien una invitación al baile o tal vez, solo, quizás, a lo mejor, también una discoteca. WE CAN DANCE parte de ese primer paso que se da antes de vernos bailando, en una discoteca, el templo del baile. Una vez que empieza es difícil pararlo, te metes en el meneo, en ese vaivén, en ese tic discotequero. Se articula sobre ese momento, ¿en qué momento un movimiento se convierte en baile? ¿cuándo puedes decir que estás bailando? ¿Qué pasa cuando se da en lugares donde está prohibido? ¿Qué relaciones tiene con las normativas y convenciones de uso del espacio? Este ‘solo’ habla de leyes que regulan el acto de bailar en diferentes lugares.

ESTHER RODRÍGUEZ-BARBERO (1984) Coreógrafa, bailarina y arquitecta. Investiga a través de la práctica artística. Su trabajo se mueve entre la coreografía, la práctica escénica, el relato, lo performativo y arquitectónico, empleando principios asociados a dichas disciplinas para diseñar prácticas espaciales y sociales. Se forma en
danza contemporánea paralelamente a los estudios de arquitectura. Posteriormente realiza un Máster en Práctica Escénica y Cultura Visual, UCLM-Museo Reina Sofía. y un postmaster en a.pass (advanced performance & scenography studies) en Bruselas. En los últimos años ha trabajado principalmente entre Madrid, Bruselas y Barcelona. Su trayectoria atraviesa diferentes contextos artísticos desde los cuales activar la presencia del cuerpo y las relaciones espaciales empleando el movimiento como herramienta de conocimiento. Diseña prácticas que proponen revisitar hábitos y comportamientos como estrategia coreográfica para expandir el espacio performativo. Sus últimos trabajos son InvocacionesMensajes CorporalesPase. Un recorrido coreográfico, We can dance (2020).

Más sobre Esther Rodríguez-Barbero en La Caldera

jueves 13 de septiembre a las 20h

Después hablaremos sobre de su trabajo mientras tomamos un vaso de vino.

(Entrada libre con aforo limitado.)